viernes 6 de marzo de 2009

EL LOBO

video

Este tema de Hiphoplogía lo conocímos el 2005 en la toma de la Universidad Arturo Prat de la cual participamos algunas de las personas de este Cine, de hecho de esa toma salió este Cine y uno de los videos que más pasábamos entonces es el que ahora subimos al blog.

En ese tiempo teníamos una sola película y la pasábamos una y otra vez, no nos aburríamos nunca de verla ni de discutirla y algunos de los que iban tampoco, pero otros sí y como ésta instancia siempre ha sido abierta, pues comenzaron a llevar más material el cual empezamos a ver y compartir. Parte de ese material eran los documentales "Chile.. en la sombra del jaguar" y "El despojo" los que antes de pasarlas presentábamos estando en el marco de movilizaciones estudiantiles de las pocas con alto contenido combativo y crítico del modelo, distanciada enormemente de plataformas y direcciones políticas. Bueno las presentábamos invitando a la discusión y luego veíamos este video para irnos motivando.

Por lo que además del bien logrado trabajo del video, como de la música y la letra (si bien no es del todo original de lxs cumpas de hihphoplogía pues está basada en un discurso de un dirigente africano), el tema este nos recuerda que si bien el capitalismo nos tiene agarrados del cuello, podemos hacerle frente y vivirnos fuera de sus tentáculos, en un como queramos hecho de las relaciones con otras personas, que con ánimo de aprender y compartir nos vuelven a una vida que parece perdida, desaparecida pero que tan sólo esta silenciada por el bullicio que el consumo, el egoísmo, el trabajo y la cultura del capital hacen al condenarnos día a día a no vivirla.

Pues fue durante dos o tres meses del año 2005 en que recuperando la Universidad, tomándosela al Estado y el Capital, y recuperando las calles peleándosela a los pacos, el tentáculo que pega del Estado, lo vimos, vislumbrámos la organización sin la mediación del poder. La resitencia se palpó como modo en sí mismo de defensa y ataque. La confianza en el otro, en el que fuera, afloró y vivimos un rato sin temor. Claro está, no nos duró mucho, oportunistas políticos, la presión del cotidiano y el no hacer una lectura oportuna de lo que ocurría nos llevó a volver a ponernos los grilletes. Nos bajamos, pero no hasta donde estábamos.

Algo pasó. Vimos al lobo bebiéndo de su sangre, muriendo mientras trata de sobrevivir.