lunes 3 de noviembre de 2008

e tazista ful


Hoy la consigna del trabajo sigue siendo la misma, trabajar a ful. A cambio de esto las empresas nos siguen ofreciendo lo mismo, dinero a cambio. Pero ese dinero lo seguismo usando para pagar deudas o comprar bienes en los locales de los mismos dueños de las empresas para las que trabajamos. podemos decir entonces que en general se nos da a cambio de nuestro trabajo, nuestro tiempo, nuestras energias, pues nada, absolutamente nada.

bueno, tal vez miedo e inseguridades varias para hacer frente el día a día de incertidumbres tambien varias. El trabajo antes para nuestros abuelos era simbolo de bienestar, de seguridad, hoy para nosotros, sus nietos, el trabajo es en si mismo algo precario, que a su vez precariza nuestras existencias, nuestro dia a dia.

Cuento viejo y aburrido es todo esto, no. El rollo sempiterno de un capitalismo que se niega a caerse y dejarnos libres. Capitalismo que se desjerarquiza, descentraliza, flexibiliza, que se vuelve menos autoritario, más horizontal, pero que sigue siendo apesar de él mismo una gran jodienda para la especie humana y para el mundo entero. Jodienda que nos aburre, nos disuelve en el tiempo cual granitos de arena que sopla el viento como para soplar algo.

Y eso que nadie nos explica porque seguir trabajando, si ya hay excedentes de sobra. entonces ya el trabajo es por mantener al puto sistema en pie, puesto que no nos sigue alcanzando para mantenernos a nosotros mismos, sus sostenedores.

un hombre, de familia, de cuarenta y algo, taxista, sin trabajo, un parado, empieza a tomar los autos de otros, los trabaja de noche, a veces si la cosa estuvo bien deja algo de dinerito para el dueño del vehículo, sino mínimo lo deja lavadito. lo descubren, se le persigue, se le juzga. pero los tribunales no entienden, no es un ratero, un delincuente, es un trabajador, y ademas a ful. la justicia no entiende lo que nadie entiende, bajan los dioses locos del olimpo de los esquizofrenicos tiempos postmodernos. la locura sin embargo no se acepta como el status quo, por ende el loco es el tipo este, el que okupa taxis para subsistir a la precariedad diaria.

¿qué sigue con la historia, rídicula, paradojica, absurda y tan tremendamente cotidiana que da pena y hasta susto?, pues éche un ojito al film "El taxista ful", para irse preparando entretengase con este sitio: http://www.zip-films.com/taxistaful/

saludos!