lunes 20 de octubre de 2008

LA GUERRA DE AMERICA




La privatización es sin duda la expresión concreta del terrorismo neoliberal, todos los habitantes de América del sur fuimos y somos victimas de su violencia expresada en la venta a capitales europeos o norteamericanos de los servicios de necesidad primaria o bien empresas estatales cuales hasta medio de la década de los 70° se hacían cargo de las riquezas colectivas.

Las películas que nos presenta el cine libertario tienen por temática principal la experiencia de dos países vecinos frente a la decadencia política y la instrumentalización social que trajo consigo la absorción de las riquezas naturales de América por las grandes transnacionales. Bajo las promesas de dar mayor eficiencia a las empresas estatales y bajo los pergaminos de Milton Friedman.

El terrorismo neoliberal parte con las dictaduras militares, las cuales aplicaron por vías del amedrentamiento las políticas de shock propuestas por Friedman, en ellas se restringían al mínimo las libertades y derechos de las personas y se reformularon las cartas constitucionales cuales contenían las reivindicaciones sociales alcanzados durante las décadas anteriores por trabajadores, pobladores y estudiantes. En su lugar se estableció la doctrina de seguridad interior, la cual nos transformaba de vecinos a enemigos. Los gobiernos autoproclamados democráticos dieron el ultimo golpe al poner un gran letrero de se vende en las sedes de gobierno, es así como el agua, el gas, el petróleo, la electricidad, la previsión social, la educación y la salud. Según el recetario neoliberal todo debía ser vendido, algunos países más que otros dieron demostración de niños obedientes como el caso chileno y otros más rebeldes ante el golpe terrorista como Bolivia y Argentina en donde se ha logrado hacer retroceder la política del saqueo en lo que se concretizaron las ideas neoliberales. De aquí se engendran las guerras vividas por dos movimientos sociales distintos en su conformación y organización pero los cuales mantuvieron siempre la bandera de la dignidad y el respeto por si mismos y que con ideas claras e información pusieron fin al robo grosero de la vida.

La coordinadora de defensa del agua en Bolivia y el movimiento de los Piquetero en argentina nos deben servir de ejemplo ante la corrupción, la avaricia y los abusos de la clase política. La que con el apretón de manos de militares y demócratas nos demostraron que izquierda y derecha eran dos caras de la misma moneda; La del terror, la desinformación y la aniquilación de toda riqueza natural de América.

Otra cosa que debemos tener claro es que $hile es hasta el momento el país más golpeado por los contantes atentados terroristas del modelo neoliberal, pues es este país el laboratorio de los economistas norteamericanos y/o europeos, es aquí en donde Friedman vio esquizofrenia y la quiso curar a través de su terapia de Shock cual causa miedo, deudas, detenidos, desaparecidos y muertos hasta el día de hoy. Los contratos por los cuales fueron adjudicados la venta del agua, la luz, el cobre, las carreteras, las pensiones de los jubilados son verdaderamente escandalosos. Tanto memorias del saqueo como la guerra del agua hacen un análisis profundo de las reformas intrumentales e interesadas que siguen los países casados con el modelo y como la decadente clase política esta vinculada con los grandes transnacionales extranjeras lo que se resume en la frase: “si el gobierno no quiere echar a aguas de Tunari (transnacional), el pueblo debe expulsar a aguas del Tunari”. Esta misma frase nos conlleva a la única forma que tienen los pueblos para acabar con el terrorismo neoliberal. La organización, la reivindicación y la solidaridad.